¿por qué en la mecánica, sobre todo en la automotriz, muchos profesores creen que los alumnos que llegan ya deberían venir sabiendo algo? Este es el tema que quiero tratar hoy y este no es un tema que yo elegí así porque sí, sino que es una pregunta que hace unos días me hizo Marcos y su mensaje decía algo así, pero me he dado cuenta que los oficios técnicos es como tan diferente a la forma de enseñar, especialmente en mecánica automotriz.
Aprender mecánica automotriz – como se construye o destruye a un aprendiz
Quiero hacerte una pregunta. Si mañana decidieras estudiar inglés, ¿esperarías que el profesor se enoje porque no conocés los verbos, los sustantivos, los artículos, nada de una construcción de una oración en inglés? O si quisieras aprender a tocar la guitarra, ¿crees que el profesor se reiría de vos sabes un acorde? Obviamente que no.
Eso no va a pasar, no debería pasar. Entonces, ¿por qué en la mecánica, sobre todo en la automotriz, muchos profesores creen que los alumnos que llegan ya deberían venir sabiendo algo? Este es el tema que quiero tratar hoy y este no es un tema que yo elegí así porque sí, sino que es una pregunta que hace unos días me hizo Marcos y su mensaje decía algo así, pero me he dado cuenta que los oficios técnicos es como tan diferente a la forma de enseñar, especialmente en mecánica automotriz.
Pareciera como si es un prerrequisito que antes de estar en una institución o taller tengas un poco de conocimiento. Me refiero concerniente a la poca paciencia que tienen los maestros en enseñar, sumado al constante pisoteo que reciben los nuevos aprendices por parte de los compañeros y profesores. Esto es obviamente un tema, quiero creer, no recurrente, pero que pasa y que yo lo he vivido también en parte, no conmigo, porque yo tuve la suerte de que mi padre es ingeniero mecánico en automotores, entonces él me explicaba, pero sí tenía amigos que no sabían nada, que querían estudiar ingeniería, que de hecho empezaron a estudiar ingeniería porque le gustaban los autos, pero no tenían ni idea. Y efectivamente había otros compañeros que se burlaban, que se reían, porque no tenían realmente nada de idea.
Así que hoy es el tema que vamos a hablar y para organizarnos un poco, creo que esto vale la pena dividirlo en seis partes y vamos por el primer punto y es que nadie, absolutamente nadie, nace sabiendo mecánica, ni mecánica ni ninguna otra cosa. Si alguien habla de lo que es un MAP, un MAF, cómo se mide la tensión de la batería o lo que significa el punto muerto superior. Bueno, eso no lo supiste vos desde el momento que naciste, sino que alguien te lo enseñó o por lo menos vos lo leíste, lo estudiaste, lo aprendiste de alguna de algún lado.
Es decir, siempre en tu vida tuvo que haber un punto inicial en el que no sabías nada con respecto a un tema. Y bueno, a partir de ese momento, obviamente, es todo nuevo, hasta las palabras más básicas son nuevas, los conceptos más fáciles son nuevos. Bueno, el que empieza con mecánica o aprender taller, piezas, herramientas o lo que sea, va a pasar por ese estadío inicial que es no tengo ni idea de nada. Así que no te rías de mí por lo que no sé. Es el primer paso, no tengo ni idea y para eso estoy acá.
El segundo punto es que en términos generales, cuando hablamos de enseñar o de métodos de enseñanza, hay un concepto bastante feo que es, “A mí me costó un montón, yo la pasé superm para aprenderlo, así que a vos te va a costar lo mismo y vos vas a tener que sufrir lo mismo para aprender eso.” No es que todos los que enseñan te dicen eso, pero digamos es una frase bastante común. Sí, yo en mi época la pasé mucho peor. Ah, yo también lo sufrí. No, bueno, no tenés otra alternativa. Y en algunos casos es verdad, para aprender algo tenés que pasarla mal, tenés que esforzarte, la vas a sufrir, pero no siempre es así. Al menos en los casos que no son así o que no deberían ser así, evitémoslo.
No tiene ningún sentido que todo el aprendizaje sea siempre sufriendo de mala gana con esfuerzo y no verlo desde un punto de vista, ¿no?, que sea didáctico, que sea divertido, aprender jugando, probando, divirtiéndome. Bueno, hay cosas en las que sí, evidentemente vas a sufrir porque son difíciles, porque no son fáciles, porque hay pocos especialistas y porque, bueno, la vas a pasar un poco mal para tener que reunir todas esas cosas y poder aprender. y otras en las que no. Entonces, las que no son de ese tipo, disfrutalas, disfrutémoslas. Así que esa idea de que sí, yo lo sufrí, así que vos también lo vas a sufrir, no le veo mucho sentido.
De hecho, no se aprende humillando, no se aprende burlándose de la gente y no siempre sufrir enseña. Por el contrario, practicar enseña, equivocarse enseña y repetir lo que vos aprendés una y otra vez también enseña. Entonces, te tenés que enfocar en esas cosas que son las mejores formas o métodos de aprender, y no en los otros que son bastante arcaicos y bastantes viejos, más allá de que hayan casos en los que te repito, sí, la vas a pasar mal. Yo la he pasado mal y probablemente todo el mundo tenga que pasarla mal en algún momento a la hora de aprender, a la hora de hacer cosas. Forma parte de la vida.
La vida no siempre es sencilla y hay veces que te toca pasarla mal, sufrir, pero bueno, no siempre tiene que ser así. El tercer punto que quiero tocar es que el miedo siempre, pero siempre bloquea el aprendizaje. Y esto está demostrado desde la psicología misma. No es que te lo estoy diciendo yo porque se me ocurrió ahora decírtelo para este video. Cuando una persona siente o tiene la impresión de que cada pregunta que haga va a ser tomada para la burla o se le van a reír o lo van a menospreciar, bueno, es muy sencillo.
Lo que va a pasar es que va a dejar de preguntar, ¿me pasaría a mí? ¿Te pasaría a vos? Nos pasaría a todos. Cuando vos te sentís que lo que vos estás preguntando genuinamente porque no lo sabés es para la burla, bueno, o no preguntas más o reventas y le tirás con una bomba a todos. Yo por lo general trato de preguntar menos y cuando ya me cansan ahí sí voy con los tapones de punta y voy directo a matar. Pero bueno, cada cual es como es. Entonces, si un estudiante o un aprendiz pregunta algo y todo el mundo se ríe, se burle, es normal que por ahí el profesor diga en algún momento, “¿Ves, este no aprende nada?” Ah, este no nunca se va a recibir.
Y eso me pasó vivirlo a mí de haber visto compañeros que le pasaba eso, que tuvieron esa respuesta por parte de profesores o de otros compañeros. Bueno, eso no funciona. Es la peor forma que tiene un profesor o alguien encargado de taller para enseñarle a un aprendiz. Simplemente no funciona. Lo único que va a lograr es que el aprendiz deje de preguntar y si no preguntas no aprendés. A ver, es un círculo vicioso y lo peor de todo es que el aprendiz no aprende porque no sepa, porque sea bruto, porque no sé, no aprende porque tiene miedo.
Tiene miedo de preguntar. Así que si estás en un ambiente donde hay aprendices, hay principiantes, hay estudiantes, no utilices nunca el el miedo como una herramienta para burlarte, para ridiculizar a alguien o para hacer un comentario simplemente para tratar de hacer reír un poco al todo y tratar de ponerle un poco de onda al lugar, porque realmente va a poner un poco, no te digo de mal humor, pero le va a sacar las ganas de preguntar a aquellos que tengan duda. Y cuando uno no pregunta porque tiene miedo, es muy probable que después haya otra persona que tampoco pregunte porque, bueno, tampoco tiene ganas de estar ahí y ser el centro de risas de un par de personas.
Así que el miedo no ayuda y ridiculizar a las personas tampoco. Así que es algo que hay que evitar. Y aquí tengo un punto que de hecho me pasó y lo vivía en carne propia dos veces por semana cuando estaba en la universidad. Y es que en tercer año tenía la materia de mecánica y ondas y el profesor que tenía era una eminencia en todo lo que era mecánica, ondas, era había hecho un posgrado de energía nuclear en el Valseiro, todas las instalaciones nucleares en Argentina para la producción de energía eléctrica.
Él había estado como responsable en todo eso, profesor, doctor, eminencia, pero de muy mal humor, superagresivo, superpedante. Y bueno, llegó la primera clase de de mecánica y ondas, vino con su libro, lo tiró sobre la mesa y dice, “En mi clase todos compran este libro, que es mi libro y van a estudiar de este libro.” Dice, “Van a aprender este libro.” Y hoy vamos a ver el capítulo uno. Bárbaro. Leíamos ahí de todo de muy mal humor. La clase siguiente vino y empezó a leer el capítulo uno y empezaba a recitar los párrafos de las definiciones y cuando cortaba en el medio de un párrafo, te señalaba vos y te decía, “Continúa.”
Y si vos no continuabas con la palabra que seguía, te gritaba, te sacaba a los gritos de la No, no te voy a decir el nombre del profesor, es muy conocido, estaba en muchas universidades, pero nosotros le teníamos pánico, le teníamos terror a ese tipo. Yo me acuerdo de tener que ir a la clase de ese tipo y me dolía el estómago ya el día anterior, sabiendo que yo iba podía ser el próximo de la lista, que tenía que seguir esa frase que estaba escrita en su libro y que me iba a sacar a patadas. De hecho, en un examen final, a un chico que le preguntó algo y el chico no sabía y bueno, le hizo dibujar un vector horizontal hacia la derecha, es decir, una flecha en el pizarrón hacia la derecha y bueno y el chico dice, “Bueno, ¿y ahora qué?” Dice, “Sígala.” Y esa flecha apuntaba a la puerta y a los gritos, “Usted no sabe nada. Siga la flecha. váyase.
Eso me acuerdo hasta el día de hoy era terror y todos teníamos terror. Y cuando conocí a gente de otra universidad que lo había tenido también de profesor era lo mismo. Bueno, lamentablemente con él no aprendí tanto como me hubiese gustado. No porque él fuese malo en el conocimiento y todo, es que su método de enseñar no era el mejor. Al menos yo creo que aplicar o hacer terror no te ayuda a que aprendas. Hasta el día de hoy nos acordamos entre todos los egresados de ese profesor y nos reímos.
Pero en aquel momento, creeme, fue muy difícil. Bueno, y vamos al siguiente punto, el cuarto, que es un punto que a mí me gusta mucho y es que los alumnos que aprenden despacio no significa que van a ser malos mecánicos, para nada. Es una gran equivocación pensar eso. Hay alumnos que aprenden y entienden rápido, hay otros que entienden y aprenden más despacio. Nada tiene que ver que uno sea más inteligente, el otro menos, simplemente son velocidades de aprendizaje, son formas como cada uno analiza la información, la asimila, la entiende, la procesa.
Hay veces que los más rápidos si aprenden muy rápido, pero también bueno eso trae sus desventajas también porque si quieren hacer todo rápido, quieren ya meter mano y cuando quieren meter mano sabiendo poquito porque son rápidos, son astuto y bueno, hacen macanas, rompen herramientas, montan más las cosas, bueno, eso pasa y tal vez a veces los que son un poco más lentos van más lentos, son más precavidos, son un poco más dedicados a la hora de ver, de analizar todo y cometen un poco menos de errores.
No quiere decir que unos van a cometer errores y los otros no. Cuando uno aprende comete errores. Siempre aprender significa cometer errores. Yo ya había hecho otro video relacionado a eso. El que quiere aprender sin cometer errores, entonces no va a aprender nunca. Cometer errores forma parte del aprendizaje. Lo importante es todo esto, que vos no compares la velocidad de aprendizaje tuyo con la velocidad de aprendizaje de otra persona. Porque a mí también me pasaba en la universidad que tenía compañeros que eran recontracapaces, que eran una luz y que obviamente cuando tenían que aprender a algo, hacer un ejercicio, eran 10 veces más rápido que yo.
Y eso no tenía por qué desmotivarme, simplemente teníamos distintas velocidades de aprendizaje, teníamos distintos métodos de aprendizaje. Lo importante era no rendirte y decir, “Ah, no, bueno, esto ya me cansó, no lo voy a estudiar más, me rindo.” Eso es lo importante, no rendirse. Por eso, un alumno o un aprendiz que aprende más rápido es nada más que eso. Un aprendiz que aprendió más rápido, ninguna otra cosa, ni mejor ni peor. Aprendió más rápido. Imagínate si tuvieses dos aprendices de taller y uno aprende a bajar una caja en dos días y el otro aprende a bajar esa caja de velocidades en 4 días. decir, “Bueno, sí, uno aprendió el doble de rápido que el otro. Sí, genial, bárbaro.”
Ahora, vos fíjate en 4 años si los dos son capaces de hacer ese trabajo y cómo lo hacen. Y tal vez el que tardó más lo hace de una forma más meticulosa o tal vez eh lo hace más rápido. Simplemente fue el proceso de aprendizaje. Y no es verdad que si vos aprendés más rápido, entonces vas a aprender más cosas porque tenés el doble del tiempo. Lamentablemente no es así. Vos podés aprender el al doble de rápido, mucho más veloz, pero después utilizar el tiempo que te sobra en hacer otras cosas que no tienen nada que ver.
Mientras que el que aprende más rápido tal vez puede, bueno, ser ir más lento pero constante. No tiene nada que ver. Una velocidad de aprendizaje no está relacionado con ser buen mecánico, ser buen aprendiz o lo que sea. Simplemente, bueno, tiene la capacidad de aprender más rápido, absorbe y incorpora los conocimientos de una forma más rápida, más eficiente. Nada más. Y ahora para meternos en el quinto punto, lo que yo quiero hablarte es lo que significa ser un buen instructor, un buen profesor. Uno siempre quiere tener buenos profesores que sepan, obviamente un profesor tiene que saber que sean los mejores en el tema y bueno, espero que sea uno entre los mejores del tema, no siempre lo es, pero que no sea uno de los mejores no significa que no sea alguien que sabe lo suficiente como para enseñarte a vos que no sabes tanto.
Es decir, siempre tenés que pensar todo como escalones. Tal vez no te va a enseñar la persona que más sabe, pero el que está un poquito más debajo está todavía muy por encima tuyo, así que tiene ahí un delta de conocimientos que te puede transmitir. Así sea que él no sea la eminencia más grande, el que más conoce del tema, no importa, conoce más que vos y está capacitado y está autorizado para enseñar y para capacitar a otras personas y eso ya es importante. Pero lo más importante de todo esto no es aquel que sabe, sino aquel que sabe explicar. Es decir, vos puedes tener un muy buen profesor que si no sabe explicar no te sirve. Lo mismo te pasa con un mecánico.
Vos puedes tener un mecánico que es brillante, pero que si no sabe explicar y expresar y hacerle entender a los aprendices o a los estudiantes lo que realmente está pasando ahí en ese sistema mecánico, bueno, por más que ese mecánico profesor sepa un montón, es exactamente lo mismo. Si él conoce todo pero no sabe explicar, es un problema. Entonces, hay muchos mecánicos que son brillantes, pero que no son buenos profesores o que no saben explicar.
Y hay mecánicos que son normales, pero que tienen la capacidad de saber expresarse, de saber transmitir un concepto y enseñarle a otras personas. Entonces, para aprender lo mejor son estos últimos. son los que conocen, obviamente, pero más allá de conocer, saben cómo expresarse, saben cómo transmitir ese conocimiento a los alumnos y esos son los mejores profesores. Y aquí muchas veces en la mecánica hay algo que a mí siempre me molestó un poco y es que muchas veces los profesores quieren demostrar todo lo que saben o lo mucho que saben.
Y la realidad es que enseñar no es demostrar lo que sabe, sino que es lograr que el alumno aprenda lo que vos tenés que enseñarle. Es decir, que ese conocimiento sea transmitido y que el alumno lo entienda. Si vos lográs eso, sos un buen profesor, sos un buen maestro. Ahora, si vos conocés mucho y ese conocimiento no lo podés transmitir o vos encontrás la forma de que un determinado alumno entienda lo que le querés decir, bueno, entonces ahí es donde cuando falla el profesor y hay muchas veces que los profesores llegan y dan su clase con su librito, con su explicación y el que no entendió, bueno, problema tuyo. Y yo difiero con esos profesores, pues yo siempre cuando tengo que enseñar algo, a ver, hace casi 25 años que estoy en la industria automotriz diseñando y haciendo puesta a punto y fui responsable de un montón de formaciones que había que dar y que yo era el que daba esas formaciones técnicas.
Y cada vez que alguien no entendía algo, yo trataba de entender a esa persona qué es lo que no entendía, cuál era su dificultad y tratar de explicarlo de otra manera. Si lo tengo que explicar de cinco formas distintas, lo voy a intentar porque para mí lo importante era que ese alumno, que esa persona que estaba tomando esa formación se fuese con el conocimiento que yo le tenía que dar. Y para mí era irrelevante si yo me iba y decía, “Bueno, esto ya lo di, esto ya lo di, esto ya lo di.” como si fuese una checklist donde ponés todo, porque si las personas que están ahí recibieron la formación tuya y no entendieron nada, todos perdimos el tiempo.
Lo perdieron ellos estando ahí escuchando una formación que no entendieron y yo perdí el tiempo enseñando algo que nadie entendió. Es decir, es el peor escenario posible, es el que tenés que evitar. Así que el objetivo de este juego es asegurarte que la persona que está aprendiendo aprenda lo que tiene que aprender. Y vos como instructor, profesor o docente, sos el que tiene el conocimiento, tiene la pedagogía y tiene el knohow para decir, “Bueno, a ver, si este alumno no entendió esto de esta forma, tengo que encontrar otra forma de explicárselo, tengo que encontrar otro método, tengo que buscar otro ejemplo.” Pero eso es básicamente función del profesor.
No siempre, pero básicamente es función del profesor. Y ahora en este sexto y último punto, así como en el punto anterior dije que el profesor es el responsable de encontrar los métodos y la forma de explicarle al alumno, bueno, es verdad, es así, pero no toda la responsabilidad es del profesor. Conozco alumnos que no prestan atención, que llegan tarde, que son irrespetuosos, que no están motivados, que no leen, que no hacen los ejercicios. De hecho, cuando yo estaba en la universidad, me acuerdo que había uno que llegaba siempre tarde, siempre se ponía a hablar de autos, de carrera y todo y nunca hacía nada. Y bueno, en física tenía una profesora que era muy estricta, era muy buena, era estricta y era muy directa. Eh, a ella no le vengas con rodeos y ni con cosas. Si te tenía que mandar a freír churros, te mandaba a freír churros. Le ponía toda la dedicación para que vos aprendieras.
Ahora, si vos no ponías tu parte, listo, ella a vos directamente te sacaba de su lista de estudiantes a los que ella le ponía esfuerzo. Y de hecho era así y yo la la admiro mucho y me gustaba mucho su forma de explicar porque era muy muy buena. Y este pibe era justamente uno de esos que no hacía nada. Bueno, vos podés creer que siempre se quejaba y decía, “No, porque la profesora explica mal, eso no es así. Ahora física. Yo entré acá sabiendo física y ahora la verdad todo lo que yo sabía lo tengo lo pongo en duda porque ella me mezcló todo.
Bueno, date cuenta, la profesora era espectacular, el problema era el alumno. Entonces vos como alumno tenés que saber que el profesor o la persona que te está enseñando tiene la obligación de enseñarte lo mejor posible y no solamente de dar el programa y enseñarte lo que tiene que enseñar, sino que te lo tiene, tiene que estar seguro que vos aprendés. Ahora, dicho eso, como alumno, no le exijas al profesor lo que vos no estás dispuesto a hacer por vos mismo. Es decir, si vos no haces los deberes, si vos no te sentas a leer, si vos no buscas información adicional, si vos no haces los ejercicios y vas después con las dudas que tenés, bueno, no le eches la culpa al profesor, porque el problema no es el profesor, el problema es el alumno.
Entonces, hay las dos cosas. Hay veces que es el profesor, hay veces que es el alumno. Y de hecho, con respecto a esto, el año pasado eh hice el cierre de un congreso de de ingeniería mecánica en Buenos Aires y bueno, me tocaba hablar un poco de esto, de los profesores, de los estudiantes, hacer un poco un análisis de cómo se puede tener éxito en la carrera de ingeniería para trabajar y todo para las universidades, es decir, cómo las universidades pueden lograr que sus alumnos sean grandes ingenieros y tengan un buen futuro. Y ahí estaban todos los decanos de las universidades, estaban los jefes de áreas, había muchos profesores de todas las universidades del país.
Y les dije, bueno, ustedes entren siempre al aula sabiendo que el alumno que está ahí sentado a ustedes los tienen como referente. Son los ídolos. Ustedes para el alumno son el referente de ingeniero al que quieren llegar. Quieren ser como ustedes, quieren saber como ustedes, quieren poder explicar las cosas como ustedes. Así que cuando entren al aula, no entren desmotivados, no entrenando en el problema que tienen en otro lugar. mañana o el problema que hay en casa, no entren a la clase sabiendo que van a estar frente a 40 alumnos que te van a estar mirando, que te van a estar observando y que te van a estar admirando profesionalmente y vos vas a tener que a ellos transmitirle los conocimientos.
Entonces, tenés que estar motivado, tenés que estar en lo mejor de lo mejor para poder transmitirle a esos alumnos todo lo que sabés. Esa es la obligación de un profesor. Y al mismo tiempo habían algunos alumnos y y estudiantes que formaban parte de los centros de estudiantes do y les dije, “Y ustedes que son alumnos, cuando lleguen a la clase demuéstrenle al profesor que le tienen respeto, que valoran su conocimiento. Hagan los ejercicios, hagan preguntas, no tengan miedo en preguntar. Ustedes tienen que trabajar en equipo.
Profesor y alumnos tienen que trabajar en equipo. Esto es como un equipo de Fórmula 1. Si el piloto es muy bueno, pero los mecánicos le hacen la vida imposible y en boxes eh tardan o no le ponen los neumáticos bien, no funciona. La carrera no la van a ganar nunca. Y acá la mayoría de los profesores tienen esa vocación de querer enseñar y de querer saber que los alumnos a los que le están enseñando van a ser un día mejor que ellos. Al menos eso es lo que la tiene la mayoría. Yo cuando enseño algo, lo enseño siempre pensando y con la esperanza de que las personas a las que les enseño van a ser mejor que yo. Y ojalá que así sea, porque si eso es así significa que yo mi granito de arena lo hice bien y ellos pusieron su granito de arena.
Así que nunca juzgues a un alumno, a un compañero, a un estudiante, a un aprendiz por lo que sabe el primer día. juzgalo más que nada por las ganas que tiene de aprender, por la motivación que tiene de aprender, porque el conocimiento, si vos le ponés ganas, llega con el tiempo. Ahora, las ganas, bueno, eso no se puede enseñar, eso no se puede transmitir, la tiene que tener el alumno, la tiene que tener el aprendiz. Vos tenés que poner las ganas de aprender, de evolucionar, de adquirir más conocimientos, de juntarte con gente que te haga progresar.
Y si hacés eso, vas a aprender a la velocidad que tengas que aprender, a la velocidad que sea tu velocidad de aprendizaje. Despreocúpate del resto. Así que si vos estás aprendiendo mecánica y sentís que sos el más lento del curso, quiero decirte esto. No te compares con el que sabe más. Compárate con la persona que vos eras hace 6 meses. Esa es tu comparación. Porque aprender un oficio no es un sprint de 100 m, sino que es una carrera de larga duración. Es una maratón. Y vos tenés que ser consistente, tenés que ponerle mucho esfuerzo y eso si lo hacés simplemente en 100 m, no lo vas a lograr.
Vas a tener que hacerlo en una carrera larga de 4 km, de 10 km, de 42 km. los primeros 100 m de esa carrera, despreocupate. Y por otro lado, aprender no es una carrera, sino que es una actividad en la que vos tenés que ir día a día mejorando. Y como te dije antes, en x cantidad de meses tenés que mirar hacia atrás y decir, “Ah, bueno, sí, mira, en estos meses pasé de este nivel a este nivel, tuve este progreso.” Bueno, eso es lo importante. Nos vemos la próxima.