Quien sabe más? – un mecánico o un ingeniero

Hace un par de días, un espectador me hizo una pregunta que en un principio era muy fácil de responder, o al menos eso parecía. Y la pregunta fue muy directa, fue muy clara. ¿Quién sabe más, un mecánico o un ingeniero? Pero cuanto más pensaba sobre esa pregunta, más inquietud me generaba, al punto que me di cuenta de algo realmente muy importante.

Y eso era que lo importante no era básicamente encontrar una respuesta para esa pregunta. El problema era que básicamente estábamos tratando de comparar dos profesiones totalmente distintas con una pregunta equivocada. Y obviamente que eso lo único que puede generar es confusión entre qué hace un mecánico y qué es lo que hace un ingeniero. Y si empezamos a entrar en confusiones a este nivel, bueno, es muy probable que después más adelante elijas más la carrera, simplemente porque todo empezó con una confusión.

Y sí, así es. Hace un par de días uno de mis espectadores me escribió y me dijo que estaba bastante frustrado porque le gustan los motores, le gusta la mecánica, le gusta entender qué qué función cumple cada pieza, quiere aprender absolutamente todo. Lo que sucede es que está en un momento inicial, en la etapa donde es puro aprendizaje y sus conocimientos son muy básicos, digamos, poco y nada. Es realmente la base más básica del conocimiento que uno puede empezar a a crear.

Y claro que cuando nosotros estamos en esa situación de que recién estamos empezando, obviamente muchas cosas no salen como nos gustaría. De hecho, la gran mayoría de las cosas salen mal. no entendemos qué es lo que pasa. Entonces, es ahí que él empezó a desarmar piezas, a tratar de entender los sistemas, miraba videos en YouTube, trataba de mirar artículos o descripciones, tratar de entender cómo funciona todo, cómo funciona este mundo de la mecánica y algunas piezas y sistemas del auto.

Y llegaba al punto que encontraba una pieza, no entendía por qué la forma que tenía esa pieza, no entendía por qué los materiales que se utilizaban para esa pieza. pensaba que tal vez se podían usar otros materiales y utilizar otro tipo de formas para que esa pieza cumpliese su función mucho mejor. Y es ahí donde se dio cuenta que tal vez el problema no empiece en el motor, no empiece en lo que él no entiende, sino que el problema está en él mismo. Él es el problema, él es el factor limitante, no el motor, no la técnica.

Y empezó a plantearse, obviamente que, bueno, evidentemente hay muchas cosas que él no sabe, hay mucho que tiene que aprender, es el mejor paso que te puede pasar. Y ahí empezó a darse cuenta que bueno que tal vez él no está al nivel de conocimiento que necesita para poder entender lo que está pasando en el motor. Y créeme que es un poco frustrante porque el mundo lo ves al revés, pero llegar a ese punto de cuestionarte y preguntarte tus conocimientos es lo mejor que te puede pasar.

Significa que se te abra la puerta a querer aprender más. Y en ese momento un poco de dudas es que él empezó realmente a cuestionarse y hacerse una pregunta muy lógica. Bueno, a ver, si yo quiero entender todo esto, ¿qué es lo que tengo que hacer? ¿Quién sabe más? un mecánico o un ingeniero. ¿A quién le tengo que preguntar? ¿A quién le tengo que consultar? ¿Qué camino tengo que seguir profesionalmente?

Esa fue realmente la gran pregunta. ¿Quién sabe más? ¿Un ingeniero o un mecánico? Lo interesante de esta pregunta es que parece totalmente lógica y lo que es más, creo que la mayoría de nosotros en algún momento de nuestras vidas nos planteamos esta pregunta. ¿Quién sabe más, una persona o la otra? Y a veces esta pregunta no va ni siquiera en términos de ingenieros o mecánicos, va en cualquier ámbito de la vida, simplemente quién sabe más. Y es ahí donde realmente comienza la confusión.

Sin darnos cuenta estamos intentando entender profesiones basados en un criterio que nunca fue creado justamente para eso, para entender profesiones. Y si no, mira, pensalo un segundo. En el momento que vos compará un mecánico y un ingeniero, decime claramente qué es lo que estás comparando exactamente. Estás comparando los estudios, la dificultad de los estudios que hicieron, los años que tuvieron que estudiar y profesionalizarse, la experiencia que adquirieron a lo largo de todos los años de profesión o tal vez la más interesante, la capacidad de resolver problemas. Cuando nosotros nos preguntamos, bueno, ¿quién sabe más?

En realidad ni siquiera tenemos bien en claro qué significa saber más. ¿Cuál es el concepto de decir saber más? Él sabe más que este otro. Entonces vas a empezar a darte cuenta que la pregunta no tiene un criterio claro. Y si la pregunta no es clara, bueno, la respuesta tampoco va a ser clara. lo que es más, va a ser muchísimo menos clara, va a ser más general, va a ser más abierta, no va a ir, no va a ser precisa, no va a ir al hueso. Y creo que lo peor de todo es que finalmente vamos a empezar a comparar profesiones comparando personas, porque nosotros decimos, bueno, a ver, tal persona es mecánico y yo conozco a esta persona y tal persona es ingeniero.

Bueno, a ver, todos los mecánicos caen dentro de la bolsa del mecánico que yo conozco y para los ingenieros lo mismo. Entonces, ahí ya dejamos de comparar profesiones, estamos comparando personas. Y ese es el error para mí más grave de todos, porque la realidad es que ninguna de esas dos profesiones que estamos evaluando fueron creadas para competir una con otras. Nada que ver con competencias, no tienen nada una que hacer en comparación de la otra. Las dos profesiones fueron creadas o nacieron para resolver problemas distintos, para alcanzar objetivos diferentes.

Por eso, cuando alguien hace la pregunta, ¿quién sabe más un mecánico, un ingeniero? Bueno, es difícil de responder. ¿Qué criterio, qué personas estás utilizando? ¿Qué objetivos tienen que cumplir? Nadie te dice exactamente estas preguntas. Objetivamente quiero que me digas tal cosa. Todo cae en la pregunta, ¿quién sabe más? Extremadamente genérica. Y una vez más, vos no puedes hacer el análisis o una comparación de profesiones analizando personas. definitivamente es equivocado.

Créeme, ni lo intentes, no te lo plantees porque no tiene sentido. Así que creo que ahora te vas a preguntar, bueno, si comparar a las personas no es lo correcto, comparar cuántos saben no es la forma correcta, entonces cómo es la forma correcta de entender una profesión, esa es la pregunta. ¿Cuál es la forma correcta para entender una profesión? En eso se basa todo. Entonces, ¿por dónde deberíamos empezar? Y creo que la respuesta es mucho más simple de lo que en un inicio parece.

El error es empezar el análisis por la profesión. Así que no empieces preguntándote cuánto sabe una persona. Empezá preguntándote para qué existe determinada profesión. Porque la realidad es que las profesiones no nacen para ir acumulando conocimientos. No es que vos arrancás en este conocimiento y con esta profesión vas a ir acumulando conocimientos. con el ingeniero vas a ir acumulando conocimientos y los dos se van a entrecruzar y van a competir. El fin no es acumular conocimientos, sino que las profesiones nacen para resolver problemas, problemas muy distintos unos de otros.

Los mecánicos tienen que resolver un tipo de problemas, los ingenieros tienen que resolver otro tipo de problemas. Y cuando vos entendés esto, bueno, todo empieza poco a poco a entenderse y las piezas de este rompecabezas se van medio ensamblando y poniéndose en el lugar correcto. Hay algo que tienen en común la mecánica de la ingeniería, es que las dos nacen en el mismo punto de origen, es decir, primero tiene que existir un propósito y ese propósito crea determinados problemas que alguien tiene que resolver.

Cuando aparecen esos problemas también aparecen responsabilidades. Todo problema está sujeto también a una responsabilidad. Y para cumplir esas responsabilidades hacen falta herramientas. ¿Alguna vez escuchaste el ejemplo, bueno, si querés clavar un clavo, la herramienta es el martillo, no es una tenaza, no es una pinza. Bueno, aquí es exactamente lo mismo y el tema es que para utilizar esas herramientas hacen falta distintos tipos de conocimientos. Esa es la clave.

Cuando todo eso ya está puesto sobre la mesa, es ahí que entran en juego las distintas profesiones, porque hay problemas que te llevan a responsabilidades, que te llevan a herramientas, herramientas a conocimientos, y recién ahí vas a empezar a ver las distintas posibilidades o las distintas profesiones que se te pueden abrir. Y mira lo que acaba de pasar.

La profesión recién apareció en el final, no apareció en el comienzo. A ver, vamos una vez con todo esto. A ver, para hacerlo un poco más descriptivo, tengo un pequeño pizarrón. Lo primero que tiene que haber es un propósito. No sé si ahí lo podés ver. Propósito. De este propósito pasamos a problemas. De problema pasamos a responsabilidad. De responsabilidad pasamos a herramientas. De herramientas pasamos a conocimientos. Y finalmente de conocimientos pasamos a profesión.

A ver si queda claro ahora. Ahí arrancamos con todo. Y vos fíjate que la profesión es lo último, no es lo primero, es el último paso. Y esto que te mostré ahora no es simplemente una coincidencia, no es algo así, una idea trasnochada, es que simplemente la profesión no es el punto de partida en todo este flujo de ideas y de conocimientos. Es decir, a partir de hoy, cada vez que vos quieras entender una profesión, no tomes el título de la profesión como el punto de partida. Y vos después de haber visto este proceso, date cuenta de una cosa muy importante.

Si cambia el propósito, bueno, cambia todo este flujo. Es decir, te va a cambiar el problema, te va a cambiar la responsabilidad, te va a cambiar las herramientas, te va a cambiar el conocimiento, te va a cambiar la profesión. Es decir, todo va a estar desencadenado a partir del propósito. El propósito es la pregunta que vos te tenés que hacer. ¿Cuál es el propósito que yo quiero cumplir para determinada cosa? Y en función de eso vas a ir decantando a la profesión. Vamos a un ejemplo práctico de todo esto. Un mecánico abre un motor y ve que la biela está doblada. Entonces, el mecánico descubrió el fallo, va a entender qué pieza es la que falló, va a cambiarla de forma tal que el vehículo vuelva a estar en funcionamiento. Eso es lo que va a hacer un mecánico. El ingeniero no piensa en eso.

El ingeniero se va a plantear otras preguntas. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Cuáles fueron las condiciones de contorno en las que ese motor sufrió esa falla? ¿Por qué la viela fue diseñada de esa manera? ¿Qué compromiso existía entre la resistencia mecánica que tenía que tener la biela y el material que utilizaron, la cantidad de material para darle más rigidez o menos y así extender la durabilidad del motor o no? ¿Qué es lo que yo debería rediseñar de esa biela para que la vida útil del motor o por lo menos de ese elemento del motor tenga una vida más duradera? ¿Te das cuenta lo que te estoy diciendo? El propósito entre un mecánico y un ingeniero son totalmente distintos. El mecánico busca encontrar el problema, cambiar las piezas y que el motor siga funcionando. El ingeniero no.

El propósito es entender la la falla o la rotura, entender las bases del diseño para ese componente, cómo optimizarlo y así extender su durabilidad o tal vez aumentar características mecánicas para que pueda soportar una carga mayor. En ningún momento el ingeniero quiere reparar el motor. A ver, si lo quiere reparar, está en condiciones, ¿sabes? Genial. Ahora, su propósito no es reparar motores, su propósito es entender ese componente del sistema y optimizarlo. Entonces, las profesiones no se diferencian por cuánto sabe una persona o la otra, sino que se diferencian por el propósito que cumplen. Para eso fueron creadas las profesiones.

Entonces, no quiero que vos te vayas de este video recordando una respuesta, sino que quiero que te vayas entendiendo un modelo que es el que vas a tener que utilizar cada vez que se te plantee esta pregunta. Bueno, a ver, ¿qué profesión quiero estudiar o para qué sirve tal profesión? ¿Cuál es el propósito de esta profesión? Así que ahora quiero proponerte algo.

No para dentro de un año, no para cuando empieces a estudiar, no para cuando arranques una carrera, ni siquiera para cuando digas, “Quiero empezar un trabajo.” Lo que te quiero proponer es para que lo empieces hoy. Elegí una profesión, la que soñas, en la que vos te ves trabajando diariamente de aquí hasta el día que no tengas que trabajar más.

Agarrá una hoja, escribí el nombre de esa profesión y empezá a responder una sola pregunta. ¿Para qué existe esa profesión? No empieces preguntándote qué título hay que tener, qué carrera hay que seguir. No te no mires a ver qué estudió tal persona. No te rompas la cabeza pensando, bueno, a ver cuántos años voy a tener que estudiar para poder trabajar en esa profesión.

Si vos no podés responder claramente la pregunta, ¿para qué existe determinada profesión? Significa que la profesión esa vos no la conocés en detalle. vas a tener que dedicarle muchísimo tiempo más a entenderla, a analizarla, a buscar información, porque vos no podés elegir una profesión y trabajar todo el resto de tu vida basado en algo que hoy tenés que tomar una decisión y no conocés en detalle.

Así que una vez que esa primera pregunta esté respondida, vas a poder pasar a las siguientes. ¿Cuáles son los problemas cotidianos que resuelve esa profesión? ¿Qué responsabilidades tiene? ¿Cuáles son las distintas herramientas que utiliza para resolver esos problemas? cuáles son los conocimientos que voy a necesitar para poder utilizar todas esas herramientas que la profesión necesita.

Y una vez que vos tengas todas esas preguntas más o menos respondidas, va a llegar, ¿qué profesión es la que voy a tener que elegir? Y es probable, por no decirte que es casi seguro, que después de haber hecho todas esas preguntas, analizado las respuestas e investigado todo lo que tengas que investigar para responder esas preguntas, vas a entender esa profesión muchísimo mejor que antes.

Vas a entender también que por ahí distintas profesiones trabajan sobre un mismo elemento, un motor. Sí. A ver, hay mecánicos, hay ingenieros, hay diseñadores, hay ingenieros de materiales. Vas a ver que son distintas profesiones que trabajan sobre el mismo elemento, sobre la misma pieza, pero cada una de esas profesiones va a estar resolviendo un problema distinto. El objeto sobre el que trabajan es el mismo, el enfoque es distinto, el problema que tienen que resolver es distinto.

Y cuando entendés eso, bueno, empezas a entender que el problema profesional es mucho más amplio de lo que en un principio pensábamos. tu perspectiva de cómo entender los objetos que están bajo estudio y las profesiones que los analizan y sobre los cuales trabajan. Bueno, es un mundo totalmente diferente. Todos trabajan sobre el mismo objeto, pero de forma muy distinta. Porque para elegir una profesión no tendrías que empezar por preguntarte qué querés estudiar. Esa no es la forma.

Creo que lo correcto sería, bueno, ¿cuáles son los tipos de problema que vos querés resolver? No hace falta que elijas hoy la carrera que vas a estudiar, los estudios que vas a elegir. Ese no es el punto, no es el objetivo de este video. Lo único que yo te estoy proponiendo es esto. Antes de preguntarte qué querés estudiar, hacete una pregunta. Mi vida profesional, ¿a qué problema se lo quiero dedicar? ¿Cuál es el problema que yo quiero resolver? Y para eso, ¿qué carrera, qué profesión es la que yo tengo que elegir? Si vos te planteas esa pregunta, vas a ver que la respuesta va a empezar a ordenarse y a formarse por sí misma.

Entonces, una vez más, volvamos al comienzo de todo esto. Cuando empezó el video, nos preguntamos, ¿quién sabe más, un mecánico o un ingeniero? Y seguramente en ese momento esa te parecía la pregunta correcta, pero espero que ahora te des cuenta de algo. El verdadero cambio que ocurrió durante este video no fue encontrar la respuesta correcta, sino que fue aprender a hacer una pregunta mejor.

Porque para elegir una profesión, vos no deberías preguntarte quién sabe más, ni qué carrera dura más, ni quién tiene más prestigio, ni quién estudió más, ni quién es jerárquicamente superior a quién. Todo eso no te sirve de nada, sino que la pregunta que te tenés que hacer es, bueno, a ver, mi vida entera la voy a dedicar a resolver qué problema? ¿Qué tipo de problemas? Ahí se van a empezar a ordenar las profesiones, los conocimientos, los distintos caminos que tengas que ir atravesando para poder llegar a los conocimientos. y recién ahí vas a estar por primera vez en condiciones de tomar alguna decisión.

Ahora bien, si cuando vos empezaste este video, la pregunta que te hacías era, “¿Quién sabe más?” Y ahora, después de ver todo este video, la pregunta para vos sigue siendo la misma, ¿quién sabe más? Entonces, obviamente que fallé en hacer este video y explicarte el por qué esa pregunta no es la correcta. Pero si la pregunta que vos te haces ahora es, ¿cuál es el problema al que le quiero dedicar mi vida? es cuando todo empieza a ordenarse y es ahí donde vas a poder empezar a tener una idea de cuál es la profesión, cuál es el camino, cuál es la carrera, porque al final las personas no construyen una carrera respondiendo preguntas, sino que las construyen haciéndose las preguntas correctas.